div
"—Ahora está soñando —dijo Tweedledee—. ¿Y en qué crees que sueña?
—¿Quién puede saberlo? —dijo Alicia.
—¿Cómo que no? Sueña contigo —exclamó Tweedledee, batiendo palmas triunfalmente—. Y si dejara de soñar contigo, ¿dónde crees que estarías?
—Pues donde ahora estoy, claro —dijo Alicia.
—¡Ni hablar! —replicó con desprecio Tweedledee—. Tú no estarías en ninguna parte. ¡Pero si tú no eres más que un objeto de su sueño!
—Si el rey aquí presente se despertara —añadió Tweedledum—, te apagarías, ¡tss!, ¡igual que una vela!"
Lewis Carroll, A través del espejo, capítulo 4.

No hay comentarios :

Publicar un comentario